
Sueño del niño: [Describe lo que el niño recuerda del sueño con sus propias palabras] Personaje principal: [niño / mascota / familiar / juguete / otro] Detalles importantes: [personas, animales, lugares, objetos, colores, sentimientos, momentos extraños] Ambiente del sueño: [feliz / mágico / divertido / de aventura / extraño / algo aterrador / tranquilo] Proporción: [paisaje amplio, alrededor de 1,41:1] Convierte el sueño del niño en un mundo onírico ricamente ilustrado. Usa la descripción del sueño como base de la historia, pero no representes simplemente una escena literal. Amplíala en un evento principal más varias minihistorias interconectadas, como si distintos fragmentos del mismo sueño se desplegaran juntos en una sola página. Transforma recuerdos familiares y objetos cotidianos en elementos oníricos imaginativos: los dormitorios pueden convertirse en paisajes, las mantas en ríos, los libros en montañas, los juguetes pueden cobrar vida, las casas pueden volar, los animales pueden viajar por el cielo y los objetos comunes pueden transformarse silenciosamente en algo mágico. Si el sueño es feliz o hermoso, conserva su calidez y su sensación de asombro para que se sienta como un recuerdo que vale la pena guardar. Si el sueño es extraño o algo aterrador, mantén los elementos importantes de la historia, pero reinterprétalos mediante un lenguaje visual amable, colorido y apto para niños — misterioso en lugar de aterrador, imaginativo en lugar de oscuro. Crea una composición en capas con varias formas grandes y fluidas, escenas de historia de tamaño medio y muchos pequeños descubrimientos escondidos por toda la imagen. Cada área debe contener una pequeña historia, mientras la imagen en su conjunto sigue sintiéndose como un sueño continuo. Estilo visual: ilustración de libro infantil en acuarela colorida pintada a mano × arte popular contemporáneo × arte naíf. Usa colores limpios, brillantes y alegres: amarillo dorado, turquesa, azul cielo, verde menta y verde jade, con toques de naranja coral, rosa suave y blanco crema. Mantén todos los colores frescos y nítidos, con transiciones suaves y naturales. Usa solo una textura sutil de acuarela. Evita colores turbios, motas negras, manchas sucias, granulación áspera del pigmento, texturas desgastadas, envejecimiento marcado del papel o sombras gris-marrón oscuras. Usa contornos de color finos, suaves y continuos en lugar de contornos negros gruesos. Mantén curvas, nubes, plantas, agua, personajes y formas decorativas limpias y fluidas. Mantén la imagen mayormente plana y decorativa en lugar de 3D realista. Evita la estética de modelo en miniatura, el fotorrealismo y la iluminación cinematográfica dramática. La imagen final debe sentirse como si el sueño de un niño se hubiera convertido en una pintura de acuarela colorida que realmente pueda ver, comentar y conservar como recuerdo. Sin texto legible, logotipos, bordes ni marcas de agua.